Llega la navidad, y con ella los Almendros.

Así es como mi padre nos llama a sus hijos cuando llega la navidad: los Almendros, porque como el turrón, volvemos a casa en estas fechas.

Viene el título a cuento del momento que nos toca vivir durante las próximas semanas. Ya me he hecho mis propósitos ahorradores para estas fechas, y básicamente he decidido que ya tengo bastantes cacharros, así que me dedicaré a disfrutar las últimas adquisiciones, y explotar al máximo las que ya tenía.

Para empezar, sigo como un enano con el iPhone que me traje de USA en julio. Me encanta la facilidad para navegar por la web (sí, de acuerdo, GPRS va muy lento), puedo entrar en Facebook (www.facebook.com) sin ningún problema, acceder al Messenger a través de Meebo (www.meebo.com), ver callejeros a través de Google Maps, consultar la bolsa… pero la aplicación que más me fascina es la del tiempo. De un vistazo rápido puedo saber qué tiempo hace en diferentes sitios del planeta, o de mi país. ¿Cómo será el tiempo mañana en Madrid? ¿Podré sacar la moto? ¿Estarán mis padres con el chaparrón número 345 del año en Bilbao? ¿Qué tal estará Nueva York? ¿Y Egham en Inglaterra? ¿Pasaré frío en Burgos otra vez –me gusta parar a comer en Ojeda cuando voy a visitar a mis padres-? Verdaderamente fascinante el aparato. Aunque echo muchísimo de menos poder enviar MMS.

Por cierto, esto del iPhone ha hecho que abandone mi Nokia N95 y el Sony Ericsson K800i, aunque sigo con el P3300 y el HTC S710 como móviles de compañía, si bien le he echado el ojo al HTC S730 (una evolución del 710 con 3G, HDSPA y cámara para videoconferencia) y creo que al final me lo acabaré pillando.

En términos de audio portátil, el Creative Labs Zen Vision W me ha conquistado, su pantalla es enorme (4,5” y formato panorámico) y mantiene las 4,5 horas por batería como el anterior Zen. Se me queda quizá un poco escasa su capacidad (30GB) pero he de reconocer que estoy interesado en el nuevo Zune de 80 Gb, que he encargado repetidas veces sin éxito a compañeros que viajaban a USA, parece que no se ha calculado bien la posible demanda, y la oferta de reproductores de ese tamaño es más bien escasa. No, no pienso comprarme un iPod de 160 Gb, para empezar, la pantalla me parece pequeña, y no tiene radio. Y para seguir, no me gusta nada iTunes como gestor de contenidos digitales. Vale, tampoco el de Zune es mejor, pero sí me parece mucho más intuitivo… Aunque sin duda el mejor es el de Creative, que no hace falta convertir nada. Arrastras los ficheros que quieres reproducir al dispositivo cuando está conectado, y asunto arreglado. Además, reproduce fichero de audio y vídeo –incluso DIVX y XVID- de manera nativa, sin necesitar conversiones, con lo que es copiar y listo para escuchar o ver. Cuando con Zune o Ipod (peor éste último) tienes que convertir, sobre todo los vídeos. . 

Y pocas cosas más, la verdad, le había echado el ojo a una cafetera Nesspreso, ya sé que no tiene nada que ver con los cacharros, pero me encantaría tener un aparato así. Me gusta la idea del café en capsulas –y no, no tiene nada que ver con George Clooney ni ningún interés en convertirme en un solterón deseado como él- y me parece interesante. Ya estoy un poco cansado de la consabida respuesta que ocurre en mi casa cada vez que las visitas preguntan “¿un café con leche?” que suele ser “no tengo cafetera, lo siento”… y es como destapar la caja de los truenos, pues es la misma respuesta que doy desde hace dos años…

Lámpara de despertar   Lo otro que me ha gustado, y mucho, o por lo menos me ha llamado la atención ha sido una especie de cruce entre lámpara y despertador que acaba de sacar Philips al mercado. Todo son parabienes para el cacharrito, desde que te despierta con ruidos de pajaritos o incluso el sonido del mar o una dulce brisa, hasta que con la forma en la que se enciende es como si estuviera amaneciendo dentro de tu habitación, haciendo que despertarse sea algo relajante y suave. No podría estar más de acuerdo, odio el soniquete repetitivo y agudo de mi despertador de sobremesa. Hay cosas que me echan un poco para atrás, como es el tamaño, y ese display digital de colorines que amenaza con estar toda la noche encendido… No sé, igual me compró uno, lo pruebo, y si no me gusta lo devuelvo.

 

En cuanto a la cinta de correr, ahí sigo. Ya llevo acumulados 142 kilómetros. Me hago unos 3,5 kms diarios a 8 km/h (6 los sábados y domingos). Y mientras ando a ese ritmo (zancadas largas, que para mi midiendo 1,88 son fáciles) me veo series de TV en la pantalla que me he colocado. He terminado la primera temporada de Héroes (por dios, qué serie, impresionante, a ver si llega pronto la segunda temporada) y ahora estoy devorando otra serie de TV llamada Surface. Lo siguiente será 24 sexta temporada, y me van a prestar las primeras temporadas de El Ala Oeste de la Casa Blanca así que creo que no me voy a aburrir mucho… Y, como lo que tengo conectado al televisor es una Xbox 360, gracias al soporte WMW y DIVX me puedo ver prácticamente de todo; y que nadie me entienda mal. No me gusta la reproducción de contenidos ilegales, y me gusta adquirir todas las series en su formato original. Sin embargo, me he dado cuenta de que es muy conveniente tenerlo todo en un disco duro externo que conectado a la consola te permite ver todo. Así que convierto todos los DVDs en ficheros digitales y en la consola que me lo veo. Para convertir, utilizo dos programas que me he descargado y registrado. El primero de ellos se llama SoftPepperVideoRipper 1.0, y me convierte el DVD a cualquier formato vídeo que quiera; el segundo se llama SoftPepperVideoConverter y es un convertidor de formatos de vídeo. Para cuando tienes algo en DIVX y lo quieres pasar a WMV o de Quicktime a DIVX, por ejemplo.

Ah, se me olvidaba, ¡me he pillado una réflex digital! He conseguido –casi regalada, a través de un amigo- una Alpha 100 de Sony. Impresionante cámara. Tengo una cámara compacta digital, una Ixus 75 con la que estoy encantado, 7.1 megapixels, pantalla de 3”, un diseño fantástico; es la compañera de viajes ideal. Anteriormente he tenido una Canon Ixus 750 y antes una Canon S40; sí, siempre he sido de Canon, me gustan los diseños de sus cámaras y sus prestaciones son excelentes. La cosa es que llevaba un tiempo queriendo meterme en el mundo réflex en digital; todo viene de una Nikon réflex analógica que heredé de mi padre. La tenía con 3 objetivos, un 35mm, un 50mm y un tele de 28 a 70mm, creo. La llevaba en su bolsa con los objetivos, varios juegos de lentes ¡e incluso filtros de colores! Hubo una época en la que además me dedicaba a la fotografía en blanco y negro con ella… pero reconozco que tiraba mucho papel y el revelado era muy caro. Y mi padre no estaba por la labor de seguir subvencionándolo. Esto fue hace ya como unos 15 años… Total, que con la llegada de la fotografía digital (mi primera cámara digital es del año 2000) abandoné la reflex… Hasta en marzo de este año, en un viaje con unos amigos a Nueva York –gracias Antonio, tu Nikon fue la chispa que me hizo pensar en una vuelta a lo réflex- descubrí que sí que hay diferencia entre las fotos de una réflex y las fotos de una compacta –vale, no soy tonto, ya sé que no son más caras sólo porque son más grandes-. Y llevaba ya un tiempo dándole vueltas al tema, hasta que me ha surgido esta oportunidad para hacerme con una a muy buen precio. ¡Y estoy sorprendido! Estuve en la Sierra de Ayllón en un divertido viaje de sábado descubriendo el norte de Guadalajara y Madrid, hace poco más de un mes. Aproveché y me llevé la cámara. ¡Fascinante! También llevaba la compacta, y menuda diferencia… Vaya atardeceres más chulos que sacaba la Alpha…

Bueno, creo que me he quitado la espinita de no haber escrito en casi un mes…

Hasta el próximo post, que espero sea la semana que viene.

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  1. #1 por Paquito el diciembre 18, 2007 - 2:50 pm

    Buenas 🙂

    Encantado de leerte otra vez: interesante repaso “gadgeteril” que me has hecho, mil cenquius…

    Últimamente ando un poco desconectado de la cacharrería: estoy ahora más ocupado buscando curro y, dentro mi pequeña afición, estuvo servicios Web y software en desktop para su integración en un único interfaz (como controlar el gMail y el gCalendar desde Evolution y Thunderbird en Ubuntu, por ejemplo).

    A pesar de que mi siguiente laptop tiene una manzana en su dorsal (le instalaré una distro con KDE 4 como dualboot por aquello de seguir probando cosillas), el iPhone es una de esas cosas que, por principios, no me compraré… Ya te dije en su día que veo al kilómetro el business reasoning y que para Apple será el mejor negocio del mundo (que lo es) pero claro, una cosa es verlo como negocio y otra como consumidor… Y estar jugando al ratón y al gato con las actualizaciones (o no) para romper el firmware es algo que no me gusta…

    Y es una pena, porque, entre nos (ahora que no nos oye nadie “desde las ventanas”), es el móvil mejor diseñado que he visto en mi vida (es una joyita :-)).

    Pero los HTCs (en especial el Touch) en cambio me encantan (lástima que me cargara el mío justo antes de coger el avión que me trajo aquí :-((().

    Te deseo una muy Feliz Navidad y un muy próspero año nuevo: sigue cacharreando y sigue informando, que me encanta leerte 🙂

    Saludetes desde Amsterdam,

    Paquito.
    http://paquito4ever.blogspot.com

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