Llega la navidad, y con ella los Almendros.

Así es como mi padre nos llama a sus hijos cuando llega la navidad: los Almendros, porque como el turrón, volvemos a casa en estas fechas.

Viene el título a cuento del momento que nos toca vivir durante las próximas semanas. Ya me he hecho mis propósitos ahorradores para estas fechas, y básicamente he decidido que ya tengo bastantes cacharros, así que me dedicaré a disfrutar las últimas adquisiciones, y explotar al máximo las que ya tenía.

Para empezar, sigo como un enano con el iPhone que me traje de USA en julio. Me encanta la facilidad para navegar por la web (sí, de acuerdo, GPRS va muy lento), puedo entrar en Facebook (www.facebook.com) sin ningún problema, acceder al Messenger a través de Meebo (www.meebo.com), ver callejeros a través de Google Maps, consultar la bolsa… pero la aplicación que más me fascina es la del tiempo. De un vistazo rápido puedo saber qué tiempo hace en diferentes sitios del planeta, o de mi país. ¿Cómo será el tiempo mañana en Madrid? ¿Podré sacar la moto? ¿Estarán mis padres con el chaparrón número 345 del año en Bilbao? ¿Qué tal estará Nueva York? ¿Y Egham en Inglaterra? ¿Pasaré frío en Burgos otra vez –me gusta parar a comer en Ojeda cuando voy a visitar a mis padres-? Verdaderamente fascinante el aparato. Aunque echo muchísimo de menos poder enviar MMS.

Por cierto, esto del iPhone ha hecho que abandone mi Nokia N95 y el Sony Ericsson K800i, aunque sigo con el P3300 y el HTC S710 como móviles de compañía, si bien le he echado el ojo al HTC S730 (una evolución del 710 con 3G, HDSPA y cámara para videoconferencia) y creo que al final me lo acabaré pillando.

En términos de audio portátil, el Creative Labs Zen Vision W me ha conquistado, su pantalla es enorme (4,5” y formato panorámico) y mantiene las 4,5 horas por batería como el anterior Zen. Se me queda quizá un poco escasa su capacidad (30GB) pero he de reconocer que estoy interesado en el nuevo Zune de 80 Gb, que he encargado repetidas veces sin éxito a compañeros que viajaban a USA, parece que no se ha calculado bien la posible demanda, y la oferta de reproductores de ese tamaño es más bien escasa. No, no pienso comprarme un iPod de 160 Gb, para empezar, la pantalla me parece pequeña, y no tiene radio. Y para seguir, no me gusta nada iTunes como gestor de contenidos digitales. Vale, tampoco el de Zune es mejor, pero sí me parece mucho más intuitivo… Aunque sin duda el mejor es el de Creative, que no hace falta convertir nada. Arrastras los ficheros que quieres reproducir al dispositivo cuando está conectado, y asunto arreglado. Además, reproduce fichero de audio y vídeo –incluso DIVX y XVID- de manera nativa, sin necesitar conversiones, con lo que es copiar y listo para escuchar o ver. Cuando con Zune o Ipod (peor éste último) tienes que convertir, sobre todo los vídeos. . 

Y pocas cosas más, la verdad, le había echado el ojo a una cafetera Nesspreso, ya sé que no tiene nada que ver con los cacharros, pero me encantaría tener un aparato así. Me gusta la idea del café en capsulas –y no, no tiene nada que ver con George Clooney ni ningún interés en convertirme en un solterón deseado como él- y me parece interesante. Ya estoy un poco cansado de la consabida respuesta que ocurre en mi casa cada vez que las visitas preguntan “¿un café con leche?” que suele ser “no tengo cafetera, lo siento”… y es como destapar la caja de los truenos, pues es la misma respuesta que doy desde hace dos años…

Lámpara de despertar   Lo otro que me ha gustado, y mucho, o por lo menos me ha llamado la atención ha sido una especie de cruce entre lámpara y despertador que acaba de sacar Philips al mercado. Todo son parabienes para el cacharrito, desde que te despierta con ruidos de pajaritos o incluso el sonido del mar o una dulce brisa, hasta que con la forma en la que se enciende es como si estuviera amaneciendo dentro de tu habitación, haciendo que despertarse sea algo relajante y suave. No podría estar más de acuerdo, odio el soniquete repetitivo y agudo de mi despertador de sobremesa. Hay cosas que me echan un poco para atrás, como es el tamaño, y ese display digital de colorines que amenaza con estar toda la noche encendido… No sé, igual me compró uno, lo pruebo, y si no me gusta lo devuelvo.

 

En cuanto a la cinta de correr, ahí sigo. Ya llevo acumulados 142 kilómetros. Me hago unos 3,5 kms diarios a 8 km/h (6 los sábados y domingos). Y mientras ando a ese ritmo (zancadas largas, que para mi midiendo 1,88 son fáciles) me veo series de TV en la pantalla que me he colocado. He terminado la primera temporada de Héroes (por dios, qué serie, impresionante, a ver si llega pronto la segunda temporada) y ahora estoy devorando otra serie de TV llamada Surface. Lo siguiente será 24 sexta temporada, y me van a prestar las primeras temporadas de El Ala Oeste de la Casa Blanca así que creo que no me voy a aburrir mucho… Y, como lo que tengo conectado al televisor es una Xbox 360, gracias al soporte WMW y DIVX me puedo ver prácticamente de todo; y que nadie me entienda mal. No me gusta la reproducción de contenidos ilegales, y me gusta adquirir todas las series en su formato original. Sin embargo, me he dado cuenta de que es muy conveniente tenerlo todo en un disco duro externo que conectado a la consola te permite ver todo. Así que convierto todos los DVDs en ficheros digitales y en la consola que me lo veo. Para convertir, utilizo dos programas que me he descargado y registrado. El primero de ellos se llama SoftPepperVideoRipper 1.0, y me convierte el DVD a cualquier formato vídeo que quiera; el segundo se llama SoftPepperVideoConverter y es un convertidor de formatos de vídeo. Para cuando tienes algo en DIVX y lo quieres pasar a WMV o de Quicktime a DIVX, por ejemplo.

Ah, se me olvidaba, ¡me he pillado una réflex digital! He conseguido –casi regalada, a través de un amigo- una Alpha 100 de Sony. Impresionante cámara. Tengo una cámara compacta digital, una Ixus 75 con la que estoy encantado, 7.1 megapixels, pantalla de 3”, un diseño fantástico; es la compañera de viajes ideal. Anteriormente he tenido una Canon Ixus 750 y antes una Canon S40; sí, siempre he sido de Canon, me gustan los diseños de sus cámaras y sus prestaciones son excelentes. La cosa es que llevaba un tiempo queriendo meterme en el mundo réflex en digital; todo viene de una Nikon réflex analógica que heredé de mi padre. La tenía con 3 objetivos, un 35mm, un 50mm y un tele de 28 a 70mm, creo. La llevaba en su bolsa con los objetivos, varios juegos de lentes ¡e incluso filtros de colores! Hubo una época en la que además me dedicaba a la fotografía en blanco y negro con ella… pero reconozco que tiraba mucho papel y el revelado era muy caro. Y mi padre no estaba por la labor de seguir subvencionándolo. Esto fue hace ya como unos 15 años… Total, que con la llegada de la fotografía digital (mi primera cámara digital es del año 2000) abandoné la reflex… Hasta en marzo de este año, en un viaje con unos amigos a Nueva York –gracias Antonio, tu Nikon fue la chispa que me hizo pensar en una vuelta a lo réflex- descubrí que sí que hay diferencia entre las fotos de una réflex y las fotos de una compacta –vale, no soy tonto, ya sé que no son más caras sólo porque son más grandes-. Y llevaba ya un tiempo dándole vueltas al tema, hasta que me ha surgido esta oportunidad para hacerme con una a muy buen precio. ¡Y estoy sorprendido! Estuve en la Sierra de Ayllón en un divertido viaje de sábado descubriendo el norte de Guadalajara y Madrid, hace poco más de un mes. Aproveché y me llevé la cámara. ¡Fascinante! También llevaba la compacta, y menuda diferencia… Vaya atardeceres más chulos que sacaba la Alpha…

Bueno, creo que me he quitado la espinita de no haber escrito en casi un mes…

Hasta el próximo post, que espero sea la semana que viene.

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Me quiero comprar un televisor… ¿pero qué tengo que mirar?

En las últimas semanas he recibido varias llamadas e incluso emails de algunos amigos y concocidos preguntándome por recomendación a la hora de comprar un televisor de alta definición. He de reconocer que siempre se me hace cuesta arriba responder, pues al final uno no sabe si en realidad está siendo de ayuda o creando un enemigo para el resto de la vida útil del televisor, con el riesgo que ello conlleva. Mi primera respuesta en realidad suele ser una batería de preguntas: ¿para qué la quieres? ¿qué vas a hacer con ella? ¿cuál es tu presupuesto? ¿qué tamaño quieres? En base a sus respuesta, me tiro a la piscina o no.
 
Comprar un televisor es fácil… Primera limitación: el presupuesto, que es la madre de todas las batallas… porque empieza uno con €750 en el bolsillo para un televisor de 32" con TDT, y acaba llevándos un Full HD de 50" sólo porque es "mejor", de manera genérica claro, pues en realidad te has comprado un aparato con el que tu vídeo se lo va a pasar bomba mostrándote su incapacidad para pasar de 270 líneas, cuando el recién comprado televisor puede tener hasta 1080, ¿y qué ocurre entonces? Pues que la imagen se ve fatal… Seamos consecuentes (I), sólo para ver la tele, no se justifica el cambio a una pantalla nueva, ni aunque tenga TDT. 
Segunda limitación: ¿Full HD o HD Ready? Y este debate es interesante por varias razones, entre ellas la económica. Mi opinion -tras mucho leer- es que por debajo de 40" no merece la pena comprarse un Full HD -de hecho casí no los hay, Toshiba tiene un modelo, Philips tiene dos y si mal no recuerdo LG también tiene uno-. Las pantallas Full HD se diferencian de las pantallas HD Ready en la resolución (el número de líneas que son capaces de mostrar en pantalla):
– Full HD son 1080 líneas de resolución horizontal (1920*1080 pixels de tamaño del panel de la pantalla)
– HD Ready son 720 líneas de resolución horizontal (1280*720 pixels de tamaño del panel de la pantalla)
De cualquier manera, seamos consecuentes (II), esto nos ayuda a gastar menos.
Tercera limitación. "No entiendo nada de televisores, no sé qué he de mirar al comprarme uno." Esta es fácil. Y digo fácil porque si te has quedado en la primera limitación, tu decisión está tomada, te acercarás a cualquier centro comercial con el catálogo del Media Markt o FNAC o Menaje del Hogar o Carrefour de turno, y hale, a por el más barato y que tenga mejor marca. Si has pasado la segunda limitación y sigues intrigado quiere decir que ya sabes mucho más que el resto de los mortales, y aquí es donde está pequeña guía empieza a cobrar algo de sentido.
Así que en función del uso tendríamos que para:
A. Ver la tele en TDT, ver películas en DVD, disfutar con videoconsolas antiguas o una Wii: un HD Ready es más que suficiente.
B. Ver televisión por satélite, películas en HD DVD o Blue Ray, conectar una consola de nueva generación (Xbox 360 o PlayStation 3), por debajo de 40", HD Ready, por encima, Full HD.
¿Y en qué hemos de fijarnos a la hora de comprarla?
1. Panel de 1280*720 o 1366*768 para HD Ready, 1920*1080 para Full HD. Sí, se venden televisores HD Ready con paneles de 1280*1024, por ejemplo, especialmente en plasmas.  
2. Que lleve TDT incorporado, si es con MHP mejor (esto último es difícil) 
3. Número de entradas HDMI, que tenga entrada por componentes y a ser posible una VGA para conectar un portátil (y ver fotos, por ejemplo).
4. Contraste superior a 3.000 a 1, inferior son modelos antiguos o gamas de producto bajas.
5. ¡Que sea bonita! Esto es importante. Puede parecer una tontería, pero un televisor es algo que se queda mucho tiempo en su sitio, con lo cual, de nada vale llevarse un peasoo televisor con unas prestaciones que te mueres si luego es feo.
 
¿Y respecto a las marcas? Pues tengo yo especial predilección por una marca japonesa que no quiero citar por las connotaciones de competidor de Microsoft en el área consolas que tiene… Va, me gustan los televisores de la marca Sony, especialmente por su diseño, porque en prestaciones son iguales que los demás. Samsung, LG, Toshiba, Philips, Panasonic, Pioneer, JVC son grandes fabricantes de televisores. Todos ellos funcionarán estupendamente… ¿Y las otras marcas? Teco, Belson, FirstLine, Airis, étc. No son malos televisores, de hecho, Teco por ejemplo es la tercera marca fabricante de paneles a nivel mundial, pero en nuestro país son, de momento, unos desconocidos. Incluso puede ocurrir que estos fabricantes menores estén produciendo las pantallas para los grandes. Mi recomendación: compra el que te guste y mejor te venga en precio, todos funcionan perfectamente y tienen sus dos años de garantía.
 
¿Y las marcas Premium? Loewe, Bang & Olufsen… Tengo mi opinión al respecto, me parece que son preciosas y realmente llaman la atención, pero hasta cierto punto difícil de justificar su diferencial de precio pues las prestaciones suelen ser muy similares.
 
Para rematar la faena, ¿plasma o LCD? Pues siempre se ha dicho que el plasma es muchísimo mejor que el LCD… Es cuestión de compararlos en la tienda, uno al lado del otro, y decidir allí mismo. Aunque el LCD siempre es más barato…
 
¿Innovación? Interesante pregunta. Sí, LG por ejemplo comercializar televisores con grabador de disco duro integrado. Interesante si quieres grabar programas y no quieres tener otro aparato conectado al televisor.
 
Así que ale, ya estamos listos para ir de compras.
 
 
 

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Ya me pongo en serio… messenger en el móvil.

Definitivamente me voy a poner en serio con esto del blog… decía hace ya un tiempo que iba a ir dedicado a los cacharros que se enchufan, pero no sólo a ellos, sino también a las experiencias que nos ofrecen. Y viene esto al caso porque este fin de semana he hecho una de las cosas que tenía que haber hecho hace ya un tiempo. Por hobby y por afición, utilizo varios móviles diferentes… Como empleado de Microsoft utilizo profesionalmente un dispositivo móvil con tecnología Windows Mobile, exactamente un HTC-S710 del que estoy francamente enamorado, por su utilidad en mi día a día en el trabajo… Lo único que no tiene es 3G, pero ya tiene sucesor, el HTC-S730 que sí lo tendrá. Desde él puedo acceder a mi correo de la oficina, a mis cuentas de hotmail, de Compuserve, Yahoo, una delicia. Y además, puedo usar Windows Live Messenger, que me parece genial. Creo que no podría vivir sin el messenger…
 
He de reconocer que para mi línea de móvil personal soy muy rebelde, y así como la del trabajo siempre es con Windows Mobile, la mía lleva desde un Nokia N95, hasta un Sony Ericsson K800i o incluso un iPhone… El mejor de todos, y más todoterreno, el N95, ¡sobre todo porque se puede usar el Messenger también desde él! Sony Ericsson está muy cerrado a su plataforma, es difícil encontrar aplicaciones adicionales… y el iPhone, bueno, es un bonito navegador, mola mucho cuando lo sacas y la gente flipa… pero he de reconocer que me mata que no sea 3G, y que no soporte MMS… Y el Messenger funciona pero en versión web… con lo cual pierdes toda la gracia de la versión de Windows Mobile o la de Symbian (que creo es posible utilizar en muchos otros terminales Nokia). Ambas son súper rápidas y clavadas a la versión de Windows. Y el proceso de descargarlo y meterlo en el N95 fue una delicia de rápido y cómodo (Windows Mobile lo lleva de serie).
 
Reconozco que Messenger es una de mis herramientas de comunicación favoritas…
 
Mañana más y mejor…
 
 

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Demasiado tiempo…

Tengo que reconocerlo, me paso demasiado tiempo sin escribir. Mis posts son como el Guadiana, aparecen y desaparecen. Desde el 29 de julio que fue mi último mensaje han ocurrido muchas cosas en el mundo cacharrero, e incluso ha aumentado de manera considerable mi almacén personal. Entre adquisiciones y pruebas, ¡el montón se ha hecho aún más grande!

 ¿Qué ha caído en mis manos? Pues desde un Creative Labs Zen Vision W de 30 Gb hasta un nuevo móvil de Qtek, pasando por una pantalla nueva que me he pillado de 32″ para jugar con Forza 2 en el asiento de competición. Ah, se me olvidaban unos auriculares superchulos para el iPhone, y un Zune de Halo 3 -a la espera de los nuevos modelos-. Ellado informático lo tengo más abandonado, si bien recogí el testigo de una oferta para una ATI X1950XT, no es DirectX10, pero a caballo regalado no le mires el dentado. La tengo que poner en SLI con otra ATI X1800 que tengo, a ver cómo chuta Crysis. También he de decir que me he pasado al lado fitness, y me he vuelto loco durante un mes para adquirir una cinta de correr.

 Y a esta última me voy a referir. Dicen que una vez que uno empieza a tener ya cierta edad, la salud es lo primero, y razón no falta. Así que ante el planteamiento poco deportivo de mi vida, algo tenía que hacer. Y en este punto es dónde llega el problema: ¿qué algo? ¿Gimnasio? No, lo siento, me dan vergüenza por un lado, y por el otro, con el follón de vida que tengo encontraría mil excusas para no ir, al margen de la pereza de tener que sacar tiempo para ir. ¿Piscina? Mmm, aún es pronto para pasear el físico… ¿Deportes asociados a una pelota -padel, tenis, fútbol, baloncesto-? No, siempre dependes de otras personas, al margen de las inclemencias del tiempo. Así que pensé que lo mejor era comprar una máquina para cosa. ¡Y aquí tenemos otro dilema de nuevo! ¿Qué máquina? Ya tenía una bicicleta estática… y mmm, he de reconocer que la use más bien poco, o nada. En realidad fue un capricho de la persona con la que convivía antes. ¿Uan cinta de correr? ¿una máquina elíptica? ¿steppers? ¿musculación? ¿remo? Nada, lo mejor era una cinta de correr -o de andar, como la llamo-. Ocupa relativamente poco sitio y es algo que sí me veo haciendo. Estoy convencido de que con cualquier otro dispositivo hubiese pasado como con la bicicleta.

Una vez tomada la decisión del aparato a adquirir, llegó el momento de meterse de lleno en harina y tratar de saberlo todo sobre las cintas de correr. ¿Cómo se hace esto? Pues hay varias maneras: encuesta popular entre amigos y conocidos, publicaciones del medio, acudir a una tienda especializada, o simplemente dejarse guiar por la lo que uno considera el precio más razonable después de hacer una pequeña encuesta. La cuestión es que me volví loco durante tres semanas mirando precios online y offline, siempre con la referencia de buscar una cinta que aguantara mi peso -ejem, es secreto de estado- y que además fuera ancha, pues dada mi envergadura debería sentirme cómodo sobre ella. Me sentí muy atráido por una cinta de la marca ProForm que tenía una pantalla de TV de 7″ integrada en su frontal, pero se me iba de precio, aparte de que le he puesto a la mía una de 32″ y una Xbox 360 Elite cerca para ver películas en DVD mientras me ejercito. 😉

Proform 650v Treadmill

He de decir que hasta el momento estoy sorprendido y al mismo tiempo me siento responsable. Llevo casi tres semanas con ella y todos los días me levanto a las 7:15 para hacerme 40 minutos. Vale, no es gran cosa, pero si tenemos en cuenta que antes no hacía nada… pues ya es algo. 

Y hasta aquí mis aventuras con las cintas de correr…  

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Alguna vez tenía que ser la primera vez…

 Sí, la cosa es que llevaba un tiempo pensando en apuntarme a esto de la blogosfera -¿se escribe así?- para contar historias sobre el fascinante mundo de la cacharrería electrónica. Trataré de ser imparcial, trabajo para la división de entretenimiento y dispositivos de Microsoft, dentro del equipo de Marketing de Xbox 360, con lo que alguna vez seguro que se me escapará algún post autopublicitario.  
 
¿Qué encontraréis en este blog? Pues un poco de todo en términos electrónicos. Si tiene pilas, luces o se puede enchufar a la corriente, tarde o temprano lo veréis aquí.
 
Mañana más…
 
Oscar.
 
 

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Hecha la ley, hecha la trampa.

Así es, puesto que todo parecía confirmar que para adquirir un iPhone había que suscribir un contrato de datos con AT&T (antes Cingular Wireless) de 24 meses por un importe approx de unos 2.000 dólares, pagaderos en 50$ mensuales, creo. La cuestión es que me fui a una tienda oficial AT&T -ahí es nada, ni en un Apple Store ni en un reseller, no, el reto era comprar el iPhone en las mismas narices del operador móvil- y de allí mismo me fui en mi bolsillo con un iPhone de 4 Gb por el módico precio de $499 más impuestos, en total $572, al cambio del día eran €394. IMPORTANTE: no tuve que suscribir ningún contrato con AT&T, dije que ya tenía un contrato con ellos y no preguntaron nada más… También es verdad que es condición única y exclusiva hacerlo en un Mall -centro comercial- de una pequeña ciudad al norte de Seattle, Everett para ser más exactos. Porque en Seattle ciudad la trampa no funcionaba, ya se la sabían…

iphone.jpg

 Con el triunfo en mi mano, el reto era saltarse la activación a través de iTunes, cosa que rápidamente pude realizar gracias a una serie de programas que ya se puede uno bajar de la red. El problema actual es que -cosa que ya sabía- el terminal está bloqueado para su uso con AT&T, y he de esperar a que ese ente virtual que se llama Internet me provea de la correspondiente herramienta para liberarlo y poderlo usar en nuestro país. Así que hasta que llegue ese momento, tengo un carísimo iPod Nano de 4Gb que puedo usar para escuchar música, sacar fotos -de 1.3 Megapixels-, conectarme online -la función Wifi está también activada… eso sí, el terminal mola un rato…

 A ver qué más cosas averiguo del aparato mientras espero que alguien saque la herramienta para liberarlo… y espero que no tarden mucho.

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No lo he podido evitar, ¡me he comprado un iPhone!

Sí, y la manera de hacerlo ha sido muy divertida, pues parecía que el único modo de hacerse con uno es contratar un plan con AT&T -el operador que comercializa el terminal en exclusiva en USA- y para eso pues casi como que hace falta vivir por aquí, pues no, y reconozco que ha sido más fácil de lo que pensaba. Lástima que sea la 1:39 de la mañana y me tenga que ir a la cama porque a las 5:00 he de salir del hotel corriendo a coger el avión… sic, me vuelvo mañana a Madrid. En fin, mañana más, que llevo la batería bien cargada para el avión, y he metido algo de música y fotos en el iPhone para ir jugando con él… Ciertamente, también me he saltado la activación a través de iTunes… 😉

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¡Han pasado tantas cosas que ahora estoy en USA!

Así es, me vine el viernes de la semana pasada a una reunión de tres días con mi equipo global de Marketing. He de reconocer que me encanta visitar Estados Unidos, y la zona en la que estoy, me gusta especialmente, me trae muchos recuerdos de un viaje de novios e incluso retrotrayéndome en el tiempo, Vancouver -no muy lejos de donde estoy, Seattle- me vuelve especialmente sensible por una visita que hace ya casi 9 años hice a los estudios de Electronic Arts en dicha ciudad con unos periodistas, que con el paso del tiempo se han convertido en grandes amigos.

 Me pierdo, si es que soy terrible, creo que son cosas de la familia, dicen quienes nos conocen que cambiamos muchísimo de tema, aunque tenemos cierta capacidad para recuperar el punto inicial, con tanta pasión como lo iniciamos.

 Decía que llevo casi una semana aquí, que me ha permitido descubrir que mi HTC P3300 es el compañero de viaje ideal, no sólo me sirve como teléfono móvil para que mi empresa me pueda localizar, sino que además recojo el correo electrónico, me permite navegar por la web, incluso conectarme al messenger. Pero, sin embargo, su gran ayuda en este viaje ha sido hacer las veces de GPS, sí, de GPS. Este smartphone con Windows Mobile lleva en su interior un chipset SiRF Star III -el mejor de su clase- que le permite hacer las veces de GPS, y con ese cometido me lo traje, instalando el que creo a día de hoy es uno de los mejores softwares de navegación, TomTom Navigator 6. Con los mapas de USA metidos en una MicroSD de 2 Gb, he llegado absolutamente a todos los sitios, a tiempo, y sin problemas, aunque he de reconocer que al principio me costó acostumbrarme a la manera que tienen los estadounidenses de nombrar sus calles, primero indican el número y luego la calle, pero en el navegador primero se mete la calle y luego el número, con lo que alguna vez me llevo un poco de tiempo más del estrictamente necesario para introducir las direcciones. La cuestión es que es brillante, es una solución perfecta. Reconozco que tengo un TomTom 910, con pantalla grande, mapas de USA y Europa en el disco duro, pero el móvil es bestial, al fin y al cabo, lo llevas todo en uno, y disponer de los mapas de USA y Europa son sólo 1,7 Mb de la tarjeta de memoria. Me quito el sombrero ante el que está siendo mi mejor compañero de viaje.

 Ah, se me olvidaba comentar que también me he traído un Nokia N95 -sí, al final conseguí uno- pero su capacidad para la navegación está aún muy por detrás de la que tiene el HTC P3300 con el software de TomTom. Vale, admito que el diseño del N95 me encanta, me gusta el tacto de las teclas, disfruto con esa facilidad con la que por un lado asoma el teclado para marcar y por el otro lado asoman las teclas de control de música, desplazando el cuerpo del móvil sobre la pantalla; llegados aquí, un pequeño inciso para comentar que el servicio de atención al cliente de Nokia es alucinante. 3 días antes de venirme a USA me senté en el asiento del coche con el N95 en el bolsillo anterior de mi pantalón, resultado: pantalla rota. Ese mismo día llamé al Nokia Center que hay en Castellana y pregunté por la posibilidad de repararla -después de pagar casi 700 euros por el móvil, no me voy a quedar sin usarlo porque me lo he cargado-, con el consiguiente miedo, pues me daba a mi que la pantalla me iba a costar mínimo 150€ y por otro lado la reparación iba a tardar 15 días… pues nada de eso, me dijeron que me acercará y que en 10 minutos, previo pago de 45€, me la cambiaban. Y así fue, sinceramente me parece un coste relativamente barato, aunque con lo que más alucino es que cambiaran la pantalla ¡allí mismo en el momento! Así que muy bonito el N95, muy bien sus fotos de 5 megapixels… pero la funcionalidad GPS, mmm, me temo que aún queda mucho por aprender. Espero que TomTom saque pronto una versión compatible con el GPS interno de este terminal.

 Bueno, aquí se acaban mis peripecias por hoy, mañana más, pues tengo previsto visitar alguna tienda de electrónica, para ver lo que hay; visitaré BestBuy, CircuitCity, Fry´s Electronics -mi sitio favorito- y algún EB Games o GameStop.

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El N95, una quimera…

Y digo una quimera porque me está costando mucho encontrarlo. Lo veo anunciado por todas partes como exclusivo Movistar, pero en niguna tienda lo han visto… No sé cuántas llevo ya visitadas/llamadas, y hasta ahora los resultados son nulos… Hoy he conseguido que de una tienda me avisen cuando les entre… ¡Qué tendrá el terminal que todo el mundo lo quiere!

 Fin de semana largo por delante, me voy a dedicar a probar cosas y poner un poco de orden en trastolandía -mi buhardilla- que está un poco desorganizada. Cosas que tengo pendientes de probar/instalar: una antena TDT Thomson -mi PC con Vista se niega a sintonizar con la antena normal de mi casa-, una webcam Linksys de estas que son wifi, dar de alta las direcciones de email de Trastoman.com, que tengo el dominio un poco abandonado, y por último, un divertido mini helicóptero de radio control que me regalaron por cumpleaños hace un par de semanas. El fin de semana pasado estuve un rato con él y tiene pinta de ser muy divertido… ya os contaré. ¡Foto abajo!

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Meses más tarde… una de móviles…

¡Qué felices me las prometía hace unos meses cuando inicié este blog! ¡Qué ingenuo era entonces! Digo esto porque desde mi último mensaje el día 20 de enero han pasado 4 meses, y ni una sola entrada… ¿qué tipo de audiencia fiel quiero tener yo así? ¿cómo van a entrar esos miles de banners que están esperando en las puertas de DoubleClick o de MSN para ser colocados en esta página? En fin, como decía mi abuelo, si la política te da de comer, sé político, sino, trabaja. Pues tendré que aplicar esto a lo de ser blogger y seguiré trabajando.

                     Nokia N95, el terminal soñado.             HTC P3300, el contendiente.     

 En estos 3 meses han pasado por mis manos toda clase de aparatos -aunque el Linksys sigue en el mismo enchufe, dando cobertura wireless a la Xbox 360 del salón- y siempre llegó a casa con la idea de añadir un par de líneas al blog, y descubrir cómo se ponen fotos, para animar la cosilla, aunque todo el tema de los copyright y los derechos de autor me tiene preocupado, así que aceptaré toda clase de recomendaciones al respecto.

 Bueno, a lo que iba, que no es más que hacer un breve repaso a  los móviles que últimamente han pasado por mi mano, si bien, al que más ganas le tengo, sin duda alguna, es al Nokia N95. He de reconocer que los Nokia no son santo de mi devoción, no entiendo, por ejemplo, porqué sus terminales de gama alta -N80, N70- no se pueden cargar por USB con el mismo cable que viene en la caja, cosa que los Sony Ericsson, K750 o K800 sí pueden. Otra cosa que me molestan es que no reproduzcan ficheros en windows media audio de manera nativa… vale, mola el MP3, pero cuando uno se acostumbra al universo Microsoft, en el que todo el software reproduce tanto WMA como MP3, tener que convertir todos los ficheros, es una auténtica pesadilla. POr no hablar de la duplicación que se hace en el disco duro del PC de los formatos… es decir, ¿por qué no puedo arrojar los contenidos en la tarjeta de memoria y ya está? ¿Por qué tengo que usar el software de Nokia? ¡Que además, me duplica la música en el disco duro de mi portátil! Es decir, tengo una carpeta de música con los ficheros para el windows media player, y otra carpeta que se llama música con la que sincronizo para el Nokia… En fin, que he borrado las dos carpetas, y lo he puesto todo en un disco duro externo de 160 gb -muy sorprendido estoy de haberlo encontrado por 72€, de la marca Trekstor, nuevo, con garantía de 2 años en una tienda Second Market-. Insisto en el tema de la usabilidad, me considero un usuario avanzado y acepto todas estas cosas, pero ¿qué hará un usuario novato? ¡Pues huir!  Por eso la gente no compra cacharros, ¡porque no los entiende!

 Total, que esto iba de móviles… decía entonces que en los últimos meses han pasado por mis manos diferentes términales -Nokia N70 y N80, Sony Ericsson K750i y K800i, Palm Treo 750c, HTC TyTN o QTEK 9600 y HTC P3300- y reconozco que no puedo  quedarme sólo con uno. Me encantan las fotografías que saca el K800i, esos 3.2 Megapixels con autofocus y flash de Xenon marcan una importante diferencia respecto a los 3 Megapixels y led del N80. Por otro lado me vuelve loco el diseño slider y la wifi del N80, así como ese Bluetooth que hace que escuche música a través del Parrot de mi coche… ¿Y del K750i y N70? Bueno, son un poco antiguos, digamos que mantengo activos dos terminales para uso personal -ahora mismo el K800i y el N80- y otros dos -Treo 750v y P3300- para uso profesional. Con lo cual el K750i y el N70 tienen ya dos añitos; el N70 se lo he regalado a un amigo, y el K750i lo guardo por razones emocionales -guardo todos los Sony Ericsson que he tenido, y tengo como 7 u 8-.

A ver, que me pierdo. Decía entonces que el N80 y el K800i no están mal, si bien tengo que llamar la atención sobre la fascinante posibilidad de usar Tom Tom Navigator con el N80, ¡qué ventaja! por 199€ se puede comprar un pack online que lleva la última versión y los mapas de lo que ellos llaman Western Europe además del receptor GPS Bluetooth necesario para localizar los satélites. Fascina estar en medio de cualquier ciudad europea -especialmente conduciendo- sacar el receptor GPS y conectarlo al mechero del coche -de ahí esa ventaja de los Sony Ericsson para cargarlos vía USB- para emparejado con el N80 decirte tranquilamente por dónde has de ir. Me da lo mismo que sea Paris que Bilbao, las indicaciones salen claras a través del altavoz del móvil, o incluso a través del manos libres del coche -insisto en que los Parrot van de cine-. Desafortunadamente, parece que Tom Tom y Sony Ericsson no se llevan tan bien, porque no he visto ninguna versión de su software para los terminales no smartphone de los suecos. Me disipo…

 Respecto a los otros tres terminales smartphone, sí, los tres llevan Windows Mobile, pero en formatos diferentes: el Treo 750v lleva teclado y puntero táctil siendo 3G y con cámara de 1.3 megapixels, el HTC TyTN es 3G con cámara de 2 megapixels y wifi, además de teclado deslizante; y por último, el P3300 sorprende porque siendo tan delgado como es, lleva GPS integrado además de wifi, vale, no tiene teclado, pero se lo perdono por el wifi, aunque la ausencia de 3G no la acabo de entender. Total, que de estos tres he de reconocer que el P3300 me tiene enamorado, sobre todo por su función GPS, que creo va mucho más allá de la que incorpora el Nokia N95 -¡me he hecho adicto al Tom Tom del 3300!-. Sus funciones Windows Mobile son buenas, muy buenas, sincronización con exchange y descarga de correo electrónico corporativo, acceso a hotmail y su correo además del messenger, wifi, slot micro sd para meter los mapas y la música, y una cámara de 2 megapixels de calidad decente, aunque no llega a la calidad de la cámara del K750i ni por asomo, ni tampoco a la del Nokia N70, sus ópticas son mejores.  Una vez más, cada uno de estos terminales tiene sus ventajas, el ideal sería uno que cruzará la Treo 750v con el P3300 de HTC, por aquello del teclado y el 3G…

Sin embargo, sigo esperando al Nokia N95 como agua de mayo, para mi es como un icono, cámara de 5 Megapixels, GPS, wifi integrado, 3G, música, clavija de audio de 3.5 mm -que ya estoy harto de que cada móvil venga con su clavija personalizada-, étc. Mi sueño de terminal. Ha llegado a mis oídos que por lo visto mejor esperar a la siguiente actualización de software, aunque los casi 100.000 puntos que tengo de Movistar me están poniendo muy difícil el tema de aguantar… Ya os contaré.

 Espero que la próxima entrada sea en breve, y hablaré de la gran cantidad de cables que hay en la guantera de mi coche… que parece una jaula de estas de saldos como las que hay en los pasillos del Media Markt con producto a 4,95€.

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